Para las tardes de calor te proponemos convertirte en experto en Golondrinas, Aviones y Vencejos

Nuestro Experto Luis Martínez comparte su sabiduría…..

En verano nuestros cielos se llenan de unas alegres, bulliciosas y acrobáticas aves: las golondrinas, los aviones y los vencejos. Han llegado desde África en primavera, para criar a sus  polluelos que con el calor del verano nos alegran los días. Pero a pesar de que pasarán la primavera y el verano sobrevolando nuestras cabezas lo cierto es que la mayoría de personas confunden unas con otras, cuando reconocerlas adecuadamente es francamente sencillo… Con las claves que te vamos a dar  aprenderán a reconocerlas. Adelante Aventure@s…vamos a ver cómo.

Parecidas pero diferentes.

Las tres especies comparten algo muy importante, todas son aves insectívoras que capturan a sus presas en vuelo. Por eso se parecen sus picos, que son cortos, o en la cabeza aplanada y ancha que esconde una boca amplia que actúa como un embudo, o unas alas más o menos largas y puntiagudas para un vuelo rápido y ágil. Sin embargo estas semejanzas pueden ser engañosas, en realidad los vencejos no son parientes de las golondrinas y los aviones (que pertenecen al orden de los paseriformes, al igual que nuestro querido gorrión). Se parecen porque se han tenido que adaptar de forma parecida en su evolución; el mismo que hace un delfín y un tiburón se parecen por adaptación a una forma de vida similar, aunque uno sea mamífero y otro sea pez. ¿entiendes?

Entrena tu vista y tu oído:

El vuelo es muy similar en las tres especies, suelen volar alternando aleteos con planeos, pero si le dedicas un tiempo a observarlas podrás ver pequeñas diferencias. ¡Entrena tu vista para ser un gran observador! Por último, sus voces y cantos nos permitirán jugar a detectar la presencia de estas aves sin levantar la vista de la calle, otro entrenamiento genial para cuando subamos el nivel de dificultad y nos adentremos en campos y bosques.

Te dejamos este super vídeo de la Escuela de Aves de Barrio, para que te fijes en los detalles de las tres especies.

Golondrinas:

En España hay presentes dos especies de golondrinas, ambas las veremos en primavera: la golondrina común (Hirundo rustica) y la golondrina dáurica (Cecropis daurica). De ambas, es la común la asociada al hombre, principalmente en pueblos y afueras de las ciudades (es rara en el interior de los núcleos urbanos pues requiere de amplio espacios abiertos para cazar). La dáurica se asusta mucho más de nosotros los humanos.

Ambas golondrinas comparten una silueta muy similar, caracterizada por unas alas largas y puntiagudas y una cola de gran longitud y profundamente ahorquillada. Estas aves suelen volar a baja altura, en ocasiones a ras del terreno, algo mucho menos frecuente en aviones y vencejos, con un aleteo alegre con cambios direccionales espectaculares.

Distinguir ambas especies resulta sencillo, pues mientras que la golondrina común presenta un dorso oscuro homogéneo (negro con brillos violáceos) y un vientre claro con la garganta oscura, la dáurica presenta un distintivo obispillo crema (plumas en el dorso justo antes del nacimiento de la cola) y vientre y garganta claros. Además, según practiquemos y entrenemos el ojo, nos daremos cuenta de que las formas de la golondrina dáurica son menos agudas que las de la común (puntas de alas y cola más romas).

Aviones:

En la península podemos observar tres especies de avión: el común (Delichon urbicum), el zapador (Riparia riparia) y el roquero (Ptyonoprogne rupestris). Pero de los tres, solo el roquero está presente todo el año en nuestros cielos, ya que común y zapador son aves que nos visitan al llegar la primavera. Otra diferencia la encontramos en los hábitats o lugares donde construye sus nidos; el común suele formar colonias, (muchas familias construyendo sus nidos muy cerca) de cría en edificios de ciudades y pueblos, el zapador excava nidos en taludes arenosos a orillas de ríos y graveras, mientras el roquero prefiere cortados y paredes rocosas naturales. De esto podemos deducir correctamente que en nuestros pueblos y ciudades observaremos al avión común, pero debemos de tener en cuenta que en algunas localidades pueden aparecer también cualquiera de las otras dos si existe un hábitat adecuado (ríos que atraviesan la ciudad en el caso del zapador o cortados cercanos a edificios realizados en piedra, como castillos y similares en el caso del avión roquero).

Los tres aviones muestran una silueta similar, mucho más compacta que la de las golondrinas, pues sus alas y sobre todo sus colas son más cortas que las de aquellas. Además tienen tendencia a volar a alturas mayores y realizar un vuelo más enérgico y algo menos acrobático. Lo más destacado del avión común es lo contrastado de su plumaje, entre el dorso negro (de nuevo con brillos violáceos) en el que destaca un obispillo blanco como la nieve y unas zonas ventrales blanco puro. Los otros aviones, zapador y roquero, muestran tonalidades dorsales ocres (sin marcar ningún obispillo), con el vientre claro en el primero y más “sucio” en el segundo.

Vencejos:

Los vencejos reflejan como pocas especies la perfecta adaptación al medio aéreo alcanzada por las aves. Estamos ante unos seres que viven en el aire, no solo se alimentan cazando insectos al vuelo, también duermen, beben y hasta copulan mientras vuelan. Tanto es así que es normal que nuestros vencejos pasen muchos meses seguidos sin detener su vuelo en ningún momento.

De los vencejos presentes en la península, el común (Apus apus), el pálido (Apus pallidus) y el real (Tachymarptis melba), son los dos primeros lo que ocupan nuestras ciudades y pueblos, el común por toda España (muy puntual y localizado en el archipiélago canario) y el pálido más restringido a las regiones mediterráneas y sur peninsular (e Islas Canarias). Ambas especies resultan tan similares que resulta difícil distinguirlas por observación, resultando más sencillo distinguir sus voces y llamadas, más cortas en el vencejo pálido que en el común.

Estas aves presentan una característica silueta de vuelo dominada por sus largas y estrechas alas que recuerdan a la hoja de una guadaña, un aspecto oscuro casi negro (aunque en realidad su plumaje es de un tono ocre), y una forma de volar enérgica y rápida, con aleteos potentes muy característicos.

El vencejo real presenta un tamaño muy superior a las otras especies y un vientre claro, algo que permite reconocerlo con suma facilidad. Si bien no es una especie que frecuente nuestros pueblos y ciudades puede observarse surcando los cielos en las localidades próximas a sus zonas de cría (paredes rocosas, cortados fluviales,…), o incluso contando con colonias instaladas en edificios urbanos o puentes, presas, y otras infraestructuras similares.

¿De quién es ese nido?

Nidos: Golondrina común vs avión común.

Tanto la golondrina común como el avión común construyen nidos de barro adheridos a edificios, lo que genera confusión entre la mayoría de personas. En realidad los nidos son muy diferentes, el de la golondrina tiene forma de medio cuenco abierto por la parte superior, y suele estar adherido a la pared aprovechando cualquier elemento que sirva de sujeción extra en su base (unos cables, un clavo, un farol,…) a no demasiada altura -habitualmente a la altura de la calle o un segundo piso- y a cubierto de algún soportal o tejadillo, o incluso dentro de un edificio abandonado, garaje abierto,…

El avión por el contrario suele preferir lugares más elevados (aunque en ausencia de enclaves propicios puede bajar también hasta un segundo piso) dónde llega a formar colonias muy nutridas y con los nidos muy juntos e incluso solapados. Estos nidos están también adheridos por su parte superior al saliente de los tejados, de forma que forman una cámara interior totalmente cerrada salvo por un orifico de entrada y salida.

¿Y los vencejos? Dado que estas aves tienen problemas para levantar el vuelo desde el suelo, no pueden obtener barro para hacer ningún tipo de nido. Ellos se limitan a criar en grietas y huecos de edificios en los que construyen un mínimo nido empleando elementos tomados en el aire y que son mezclados con su saliva.

 

Compártelo en las redes sociales.
  • Twitter
  • Facebook
  • email

icono_registrate  Hazte socio