Visitar en familia el Tancat de la Pipa, es una actividad muy gratificante, en la que no sólo podréis disfrutar del las aves en un plena naturaleza, si no que también podemos aprovechar para descubrir que otros seres nos acompañan durante nuestro recorrido. Mientras buscamos o escuchamos a el mosquitero común, una de las aves más abundante en este espacio natural, podremos observar como se alimentan incansablemente de mosquitos para preparar su camino al centro y norte de Europa, desde donde vinieron a pasar el invierno. Observemos por una vez los insectos y vayamos en busca de uno muy particular….
Mientras las aves invernantes nos abandonan, entre las plantas que bordean los caminos del Tancat de la Pipa han aparecido las mariquitas, uno de los insectos más queridos por todos nosotros por su colorido y por indicarnos con su vuelo la llegada de buenas temperaturas. La más abundante de todas, con diferencia, es la mariquita de siete puntos (Coccinella septempuctata).
Pero, ¿son todas las mariquitas iguales?
Los pequeños aventurer@s, tras buscar y rebuscar entre las rabanizas y pepinillos del diablo que viven en los bordes de los caminos, descubrieron que no: encontraron 4 tipos diferentes en apenas 100 m de camino. Las más difíciles de encontrar, y las más escasas, fueron Adalia fasciatopunctata, de color anaranjado
y Propylea 14-punctata, de color amarillento.
Mientras, las Epilachna argus, tan grandes como la mariquita de siete puntos, se alimentan en el Tancat de la Pipa casi siempre sobre las hojas del pepinillo del diablo.
Una de las cualidades más hermosas de la naturaleza es su amplia diversidad. Sólo es necesario asomarse a ella, con interés y ganas de descubrir, para apreciar la variedad de formas y colores entre los animales y plantas que nos rodean. Durante los próximos meses, nuevas actividades permitirán conocer a los pequeños aventurer@s la variedad de insectos del Tancat de la Pipa, que podéis encontrar en la agenda.






